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| Foto: Helguera en La Jornada. |
Por: Manuel Zavala
Hace unos días un periodista me pidió mi opinión sobre el llamado "Frente Ciudadano por México", me permito compartirles el comentario.
El "Frente Ciudadano por México" es en realidad una alianza contra natura programática, en la que no importan las ideologías, tirar por la borda las luchas sociales que pudieron motivar o dar origen a la conformación de esos institutos políticos, hoy en franco amasiato, lo que une a este frente es, lo burdo de la política, el reparto de cargos, luchar por interés, mantener los privilegios, prebendas, mantener el poder político que solo así mismo representan, lejos de importarle el colectivo ciudadano, las necesidades del pueblo.
Representan un golpe a la incipiente democracia, al régimen de partidos, contribuyen a que los ciudadanos cada día se alejen aún más de la credibilidad a la clase política, a los partidos políticos, por tan solo demostrar que los une pese a ser ideológicamente contrapuestos, sus ambiciones desmedidas.
La derecha del PAN hace ver como un sueño perdido, la frase: La autoridad moral no proviene de una credencial de diputado o Presidente, sino de la congruencia de lo que se dice y se hace ( postulaba Maquío), hoy el joven maravilla nada congruente, hace lo que no dice y dice lo que no siente.
La izquierda que hoy representa Barrales con su departamento de lujo, está más cerca de la élite política que sabe como se negocia para el reparto de riqueza entre la cúpula partidista, y tan lejos está de la autentica izquierda que deja claro que la lucha es, por la justa repartición de las riquezas.
Un frente ideológicamente condenado, por que las ambiciones mismas que los unió, serán las mismas que los llevaran al fracaso electoral.
El "Frente Ciudadano por México" es en realidad una alianza contra natura programática, en la que no importan las ideologías, tirar por la borda las luchas sociales que pudieron motivar o dar origen a la conformación de esos institutos políticos, hoy en franco amasiato, lo que une a este frente es, lo burdo de la política, el reparto de cargos, luchar por interés, mantener los privilegios, prebendas, mantener el poder político que solo así mismo representan, lejos de importarle el colectivo ciudadano, las necesidades del pueblo.
Representan un golpe a la incipiente democracia, al régimen de partidos, contribuyen a que los ciudadanos cada día se alejen aún más de la credibilidad a la clase política, a los partidos políticos, por tan solo demostrar que los une pese a ser ideológicamente contrapuestos, sus ambiciones desmedidas.
La derecha del PAN hace ver como un sueño perdido, la frase: La autoridad moral no proviene de una credencial de diputado o Presidente, sino de la congruencia de lo que se dice y se hace ( postulaba Maquío), hoy el joven maravilla nada congruente, hace lo que no dice y dice lo que no siente.
La izquierda que hoy representa Barrales con su departamento de lujo, está más cerca de la élite política que sabe como se negocia para el reparto de riqueza entre la cúpula partidista, y tan lejos está de la autentica izquierda que deja claro que la lucha es, por la justa repartición de las riquezas.
Un frente ideológicamente condenado, por que las ambiciones mismas que los unió, serán las mismas que los llevaran al fracaso electoral.
