Ser consecuente con sus principios liberales llevó a Xavier Mina a empeñarse en la búsqueda de libertad del pueblo novohispano con la conciencia y el convencimiento de que su actuar no constituía una traición a España, sino una determinación extrema contra el régimen despótico de Fernando VII y en favor de la libertad del pueblo español y el pueblo novohispano al que él reconocía como una “República Mexicana”.
Así lo expresó el historiador Gustavo Pérez Rodríguez, quien impartió la conferencia Bicentenario de la expedición libertaria de Xavier Mina, en la sede del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), la tarde de este miércoles 13 de septiembre.
En el marco de la conmemoración del inicio de la lucha por la Independencia de México, el doctor en historia por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ofreció un panorama de la vida del militar español nacido en Navarra, España, en 1789.
En el curso de la charla, se abordó la participación de Francisco Xavier Mina en la guerra de Independencia de España contra los franceses y cómo, a raíz del Tratado de Fontainebleau, de octubre de 1807, formó el cuerpo Corso Terrestre de Navarra para combatirlos.
En 1812, con el retorno de los Borbón al poder se reinstaló el absolutismo, por lo que Mina conspiró contra la Corona Española, exigiendo el restablecimiento de los principios gaditanos y ante el éxito no obtenido, se exilió en Inglaterra.
El historiador explicó que fue ahí donde conoció a fray Servando Teresa de Mier, quien le hizo comprender que las luchas independentistas de América eran parte del mismo proceso contra el absolutismo de Fernando VII.
Convencido de que en América podría continuar su lucha, Xavier Mina se embarcó hacia tierras americanas y a su llegada en 1817, al mando de unos 300 hombres, distribuyó una proclama, en la que dio a conocer los motivos de su lucha: Poner fin al despotismo y monopolio ejercido en España por Fernando VII; privarlos de los recursos de las posesiones de ultramar; unir su lucha contra la tiranía con la de los americanos, así como “el establecimiento de gobiernos liberales en toda la extensión de la antigua monarquía”.
De acuerdo con el investigador, la expedición enfrentó a los elementos realistas en varios puntos, logró grandes triunfos en Peotillos y San Juan de los Llanos, se unió a las tropas de Pedro Moreno en el Fuerte del Sombrero, hasta que el asedio de los realistas los obligó a buscar refuerzos. El fuerte fue sometido y la mayoría de sus defensores muertos. Xavier Mina llegó hasta San Miguel El Grande, e intentó, sin éxito, tomar la ciudad de Guanajuato.
Posteriormente, se trasladó al rancho de El Venadito, cuyo propietario era su amigo Mariano Herrera, en donde fueron de nuevo atacados por los realistas. Y fue el 11 de noviembre de 1817, que Francisco Xavier Mina fue fusilado por la espalda, en el Cerro del Bellaco, Guanajuato, al ser considerado traidor a la Corona Española.
Gustavo Pérez Rodríguez consideró pertinente evocar los planteamientos y acciones libertarias del Benemérito de la Patria, en grado heroico, al mismo nivel que Miguel Hidalgo y Morelos.
Y es que de acuerdo con el especialista en la figura de Xavier Mina, se trata de los primeros guerrilleros españoles que enfrentaron a Napoleón Bonaparte y su invasión de la Península Ibérica, que viajó desde Europa a América con la intención de combatir al gobierno absolutista de Fernando VII y luchar por la libertad del reino de Nueva España.
Con la intención de promover el conocimiento de este personaje, durante el mes de septiembre el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) exhibe en sus instalaciones ubicadas en la calle Francisco I. Madero 1, colonia San Ángel, la exposición Xavier Mina. Bicentenario de su campaña libertaria.
Información: CGP
